“Mujeres
en la cama vistas por ellas”
Sobre la Obra de Luciana Berneri
Sabemos que desde tiempos inmemorables ha tenido algunos pocos temas
que fueron y son obsesiones permanentes: el amor, la locura, la muerte.
Temas que motivaron e inspiraron estudios y realizaciones psicológico.
En la mayoría de las consideraciones, la mirada sobre ellos fue
masculina. No es motivo de este escrito el analizar las causas, sino
observar los efectos. Hace poco más de un siglo, la mujer comenzó
de manera sistemática a buscar su lugar en la cavilación,
tratando de superar el acotado espacio de aquellos comienzos conmocionantes
del feminismo la mujer a obtenido espacios importantes, que por derecho
natural le correspondían.
Hoy la cuestión de género está instalada definitivamente
en las consideraciones humanas, y en todas las culturas en mayor o menos
medida. Debemos celebrar lo sucedido porque con ellos ha ganado la humanidad
toda, que se vio enriquecida con esa visión diferente del mundo
y los sucesos de la historia.
Esto no puede desconocerse so pena de necedad, ya que esa particular
mirada femenina unida a la mirada particular del hombre, en viva interrelación
abre puertas a la posibilidad de construir un mundo mejor.
Teniendo en cuenta esas ideas hace poco más de un año
se me ocurrió plantear a un grupo de fotógrafas una mirada
femenina sobre un tema. La cama, en el que el hombre tiene una particular
y reiterativa visión, y así surgió “Mujeres
en la cama vistas por ella”. Así fue que convoqué
a fotógrafas de diferentes lugares, diferentes edades y por supuesto
experiencias, lo que permitiría a pripri una diversidad de propuestas.
En la consigna se planteó la premisa de abordar el tema con total
libertad.
De más está decir la agradable sorpresa que como curador
recibí al ver los trabajos. En ellos aparecen planteados una
cantidad de temas que contienen todo ese camino recorrido por la mujer
en la búsqueda de un espacio propio, sus conflictos, dudas, temores,
alegrías, aspiraciones y sueños. Mirada que adquiere mayor
relevancia sobre todo en estos tiempos de un mundo que se ha globalizado
en cosas positivas como una comunicación más fluida, pero
que también ha globalizado las miserias humanas, exacerbando
un consumismo alineado en donde, en una especie de involución,
vuelve a aparecer la mujer como “objeto que promociona productos”,
lo que indica el grado de perversidad de una cultura que aparece haber
extraviado el rumbo.
Con esas referencias se pueden apreciar en la muestra que hoy se presenta,
temas como la mujer sola que espera una satisfacción integral
con un “otro” que no aparece claro; la mujer que aún
en pareja, está sola y muestra esa carencia y necesidad de contención
emocional. Aparecen la melancolía, la primera relación
y el miedo al embarazo no deseado; la particularidad sorprendente del
ciclo menstrual, la mujer que se mira a través del ojo del mandato
tradicional que le veda posibilidades de realización. También
el inconformismo y la búsqueda de ideales posibles como puerta
para construir un mundo propio. Se puede observar con imágenes
impecables la violencia sobre todo psicológica a la que es sometida
la mujer y el uso de la fuerza para imponer una sexualidad mas entendida
que se convierte en violatoria. En esa diversidad de propuestas aparece
también la confrontación entre el mundo material y el
rico y fluido mundo interior que lo emparenta con la protección
placentaria maternal.
Este trabajo se nos presenta como una excelente manifestación
en la que la mujer nos muestra ese mundo íntimo femenino, exponiendo
su diversidad y complejidad.
Raúl E. Cottone
Santa Fe, Mayo de 2008